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Coronavirus

Cómo reabrir las escuelas: lo que la ciencia y la experiencia de varios países nos enseñan

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Pam Belluck, Apoorva Mandavilli y Benedict Carey

Aula de un colegio francés en Poissy, el pasado 5 de mayo. EFE/EPA/IAN LANGSDON / ARCHIVO
Aula de un colegio francés en Poissy, el pasado 5 de mayo. EFE/EPA/IAN LANGSDON / ARCHIVO

En tanto los distritos escolares estadounidenses consideran si van a reiniciar las clases presenciales y cómo hacerlo, su desafío se complica por un par de incertidumbres fundamentales: ningún país ha tratado de enviar a los niños a la escuela con el virus en niveles como los de Estados Unidos y la investigación científica sobre la transmisión en las aulas es limitada.

La Organización Mundial de la Salud ha concluido que el virus se transmite por el aire en espacios interiores abarrotados y con poca ventilación, una descripción que concuerda con la realidad ed muchas escuelas estadounidenses. Pero hay una enorme presión para traer de vuelta a los estudiantes: de padres, pediatras y especialistas en desarrollo infantil, y del presidente de Estados Unidos Donald Trump.

“Voy a decirlo: parece que estamos jugando a la ruleta rusa con nuestros niños y nuestro personal”, dijo Robin Cogan, enfermera en la escuela Yorkship en Camden, Nueva Jersey, que forma parte del comité estatal para reabrir las escuelas.

Los datos de todo el mundo muestran claramente que los niños tienen muchas menos probabilidades de enfermarse gravemente por el coronavirus que los adultos. Pero hay grandes preguntas sin respuesta, que incluyen con qué frecuencia los niños se infectan y qué papel juegan en la transmisión del virus. Algunas investigaciones sugieren que los niños más pequeños tienen menos probabilidades de infectar a otras personas que los adolescentes, lo que haría que abrir las escuelas primarias sea menos riesgoso que hacerlo con las escuelas secundarias, pero la evidencia no es concluyente.

La experiencia en el extranjero ha demostrado que medidas como el distanciamiento físico y el uso de cubrebocas en las escuelas pueden marcar la diferencia. Otra variable importante es qué tan extendido está el virus en la comunidad en general, porque eso afectará al número de personas que podrían llevarlo a la escuela.

Para la mayoría de los distritos, la solución no será un claro todo o nada. Muchos sistemas escolares, incluido el más grande del país, en la ciudad de Nueva York, idean híbridos que implicarán pasar algunos días en las aulas y otros días en línea.

“Hay que hacer mucho más que agitar las manos y decir hazlo así”, dijo Joshua Sharfstein, profesor en la Escuela Bloomberg de Salud Pública de Johns Hopkins. “Primero tienes que controlar la propagación de la comunidad y luego debes abrir las escuelas cuidadosamente”.(REUTERS/Kevin Lamarque)(REUTERS/Kevin Lamarque)

El acertijo de la transmisión

Aunque los niños tienen un riesgo mucho menor de enfermarse gravemente por el coronavirus que los adultos, el riesgo existe. Un pequeño número de niños murió y otros necesitaron cuidados intensivos porque sufrieron insuficiencia respiratoria o un síndrome inflamatorio que causó problemas cardíacos o circulatorios.

La mayor preocupación con la reapertura de las escuelas es la posibilidad de que los niños se infecten, muchos sin síntomas, y luego transmitan el virus a otros, incluidos los miembros de la familia, sus maestros y otros empleados de la escuela. La mayoría de la evidencia hasta la fecha sugiere que, incluso si los niños menores de 12 años están infectados en las mismas tasas que los adultos que los rodean, es menos probable que lo propaguen. La Academia Estadounidense de Pediatría ha citado algunos de estos datos para recomendar que las escuelas vuelvan a abrir con las debidas precauciones de seguridad.

Pero la mayor parte de la evidencia se recopiló en países que ya estaban confinados o que habían comenzado a implementar otras medidas preventivas. Y pocos países han examinado sistemáticamente a los niños para detectar el virus o los anticuerpos que indicarían si habían estado expuestos al virus.

Los especialistas en enfermedades infecciosas han modelado desde febrero el impacto de las escuelas en la propagación comunitaria.

En marzo, la mayoría de los expertos en modelos acordaron que cerrar las escuelas retrasaría la progresión de las infecciones. Pero medidas más amplias, como el distanciamiento social, demostraron tener un efecto de contención mucho mayor, lo que eclipsó los resultados del cierre de escuelas, según análisis recientes.

El riesgo de reapertura “dependerá de qué tan bien las escuelas contengan la transmisión, con cubrebocas, por ejemplo, o al limitar el aforo”, dijo Lauren Ancel Meyers, profesora de biología y estadística en la Universidad de Texas, en Austin, quien ha estado asesorando a la ciudad y los distritos escolares. “La tasa de transmisión comunitaria en agosto también será un factor”.

En Austin, Texas, por ejemplo, que al igual que las ciudades de Florida y Arizona ha visto una aceleración reciente en nuevos casos, la tasa de infección estimada a principios de julio era de aproximadamente siete por cada 1000 residentes. Eso significa que una escuela con 500 estudiantes tendría unos cuatro con coronavirus. “La escuela podría contenerlos, dependiendo de las medidas que tome”, dijo Meyers.

De lo contrario, las escuelas podrían ayudar a incubar brotes, dado que son instalaciones cerradas donde es probable que los estudiantes, especialmente los más jóvenes, tengan grandes dificultades para el distanciamiento social, por no hablar del uso de cubrebocas. Incluso si resulta que los niños no transmiten el virus de manera eficiente, todo lo que se necesitaría es uno o dos para sembrar nuevas cadenas.(REUTERS/Eddie Keogh)(REUTERS/Eddie Keogh)

La evidencia del exterior

Hasta ahora, los países que reabrieron las escuelas después de reducir los niveles de infección —e imponer requisitos como distanciamiento físico y limitar el tamaño de los grupos— no han visto un aumento en los casos de coronavirus.

Noruega y Dinamarca son buenos ejemplos. Ambos países abrieron sus escuelas en abril, aproximadamente un mes después de cerrar, pero inicialmente solo para los niños más pequeños, y dejaron cerradas las escuelas secundarias hasta más tarde. Fortalecieron los procedimientos de desinfección y establecieron clases de tamaño reducido, grupos pequeños de niños en el recreo y mayor espacio entre los escritorios. Ninguno de esos países ha visto un aumento significativo en los casos.

Todavía no se han realizado estudios científicos rigurosos sobre el potencial de propagación de las escuelas, pero un puñado de informes de casos, la mayoría de ellos aún sin revisión por pares, refuerzan la idea de que un alto riesgo no es inevitable.

Un estudio en Irlanda ofrece una instantánea del panorama con seis personas infectadas (dos estudiantes de secundaria, un estudiante de primaria y tres adultos) que acudieron un tiempo a las escuelas antes de su cierre en marzo. Los investigadores analizaron a 1155 contactos de esos seis pacientes para ver si alguno confirmaba una infección por coronavirus. Los contactos incluyeron a quienes habían participado en actividades escolares que podrían ser un terreno fértil para la transmisión, como lecciones de música con instrumentos de viento de madera, ensayos del coro y deportes. Ninguno de los estudiantes parecía haber infectado a otras personas, informaron los autores, y agregaron que la única transmisión documentada del virus fue a dos adultos que no pertenecían a la escuela y estaban en contacto con uno de los adultos infectados.

Pero ha habido brotes en las escuelas en países con niveles más altos de infección comunitaria y países que aparentemente flexibilizaron las pautas de seguridad demasiado pronto. En Israel, el virus infectó a más de 200 estudiantes y personal escolar después de que a inicios de mayo reabrieron las escuelas y, pocas semanas después, se eliminaron los límites en el tamaño de las clases, según un informe de investigadores de la Universidad de Washington.

Los estudios de caso en algunos países sugieren que hay diferencias en la transmisión del virus en niños más pequeños en comparación con los niños mayores.

En una comunidad en el norte de Francia, Crépy-en-Valois, dos maestros de secundaria se enfermaron con la COVID-19 a inicios de febrero, antes del cierre de las escuelas. Científicos del Instituto Pasteur evaluaron luego a los estudiantes y el personal de la escuela en busca de anticuerpos contra el coronavirus. Encontraron anticuerpos en el 38 por ciento de los estudiantes, 43 por ciento de los profesores y 59 por ciento del resto del personal escolar, dijo Arnaud Fontanet, epidemiólogo que dirigió el estudio y es miembro de un comité que asesora al gobierno francés.(REUTERS/Eddie Keogh)(REUTERS/Eddie Keogh)

“Claramente sabes que el virus circulaba en la escuela secundaria”, dijo Fontanet.

Más tarde, el equipo evaluó a estudiantes y personal de seis escuelas primarias en la comunidad. El cierre de las escuelas a mediados de febrero brindó la oportunidad de ver si los niños más pequeños se habían infectado cuando las escuelas estaban abiertas, el momento en el que el virus alcanzó a los estudiantes de secundaria.

Los investigadores encontraron anticuerpos en solo el nueve por ciento de los estudiantes de primaria, el siete por ciento de los profesores y el cuatro por ciento del resto del personal. Identificaron a tres estudiantes en tres escuelas primarias diferentes que habían asistido a clases con síntomas agudos de coronavirus antes de que cerraran las escuelas. Ninguno parecía haber infectado a otros niños, maestros o personal, dijo Fontanet. Dos de esos estudiantes sintomáticos tenían hermanos en la escuela secundaria y el tercero tenía una hermana que trabajaba en la escuela secundaria, dijo.

La investigación también indicó que cuando un estudiante de primaria dio positivo por anticuerpos contra el coronavirus, había una probabilidad muy alta de que los padres del estudiante también hubieran sido infectados, dijo Fontanet. La probabilidad no era tan alta para los padres de estudiantes de secundaria. “Al mirar el calendario, creemos que comenzó en la escuela secundaria, se trasladó a las familias y luego a los estudiantes más jóvenes”, dijo.

Fontanet dijo que los hallazgos sugieren que los niños mayores pueden transmitir el virus más fácilmente que los niños más pequeños.

Ese patrón también puede reflejarse en la experiencia de Israel, donde uno de los brotes escolares más grandes, que involucró a unos 175 estudiantes y personal, ocurrió en Gymnasia Rehavia, una escuela primaria y secundaria en Jerusalén.

Existen diferentes teorías sobre por qué los niños mayores tendrían más probabilidades de transmitir el virus que los niños más pequeños. Algunos científicos dicen que los niños más pequeños tienen menos probabilidades de tener síntomas de la COVID-19 como tos y es menos probable que tengan voces fuertes; ambas cosas pueden transmitir el virus por gotículas. Otros investigadores examinan si las proteínas que permiten al virus entrar y replicarse en las células pulmonares son menos abundantes en los niños, lo que limitaría la gravedad de su infección y, potencialmente, su capacidad de transmitir el virus.(Yonhap via REUTERS)   (Yonhap via REUTERS)

Qué pueden hacer las escuelas

Las pruebas para detectar infecciones son esenciales, dijeron expertos en salud pública. En Estados Unidos los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) recomiendan evaluar a los estudiantes o maestros solo en función de los síntomas o antecedentes de exposición. Pero eso no detectará a todos los infectados.

Sabemos que la propagación asintomática o presintomática es real, y sabemos que es menos probable —en comparación con los adultos— que los niños muestren síntomas si están infectados”, dijo Megan Ranney, emergencióloga y experta en salud adolescente en la Universidad de Brown. Las escuelas deberían evaluar al azar a estudiantes y maestros, dijo, pero eso puede ser imposible dada la falta de fondos y pruebas limitadas, incluso en hospitales.

Los países que han reabierto las escuelas han implementado una serie de pautas de seguridad.

Algunos países inicialmente solo permitieron volver a las aulas a una parte de sus estudiantes: a los niños más pequeños en Dinamarca, Noruega, Bélgica, Suiza y Grecia; a los chicos mayores en Alemania, según el informe de los investigadores de la Universidad de Washington. Bélgica llevó a los estudiantes por turnos, en días alternos.

Varios países limitaron el aforo de las clases, lo que a menudo permite un máximo de 10 a 15 estudiantes en un aula. Muchos colocaron escritorios a varios metros de distancia. Varios países agrupan a los niños en grupos o cápsulas con interacción social restringida en gran medida a esos mismos grupos, especialmente durante el recreo y la hora de almuerzo.

Las políticas de uso de cubrebocas varía. En Asia, donde la práctica de usar cubrebocas durante la temporada de gripe es común, muchos países requieren cubrebocas en las escuelas. En otros lugares, algunos pedían cubrebocas solo para algunos estudiantes o personal, como los profesores en Bélgica y los estudiantes de secundaria en Francia, según el reporte de la Universidad de Washington.

En Alemania, los estudiantes que den negativo para el virus no tienen que usar cubrebocas, de acuerdo con el informe, que dice que desde la apertura de las escuelas, Alemania ha visto una mayor transmisión del virus entre los estudiantes, pero no entre el personal de la escuela.

Los CDC han esbozado los pasos que las escuelas pueden tomar para minimizar el riesgo para los estudiantes, entr los que se encuentran mantener una distancia de dos metros, lavarse las manos y usar cubrebocas.

“Las pautas ya son excepcionalmente débiles”, dijo Carl Bergstrom, experto en enfermedades infecciosas en la Universidad de Washington en Seattle. Él y otros dijeron que temían que las recomendaciones se diluyeran aún más en respuesta a la presión política.

Los CDC han trabajado en nuevas recomendaciones para reabrir las escuelas durante varias semanas, en consulta con organizaciones como la Asociación Nacional de Enfermeras Escolares, según una portavoz de los CDC. Los cinco documentos que se planifican incluyen orientación sobre la detección de síntomas y los cubrebocas, y una lista para los padres o tutores que intentan decidir si enviarán o no a sus niños a la escuela. Pero no incluyen ninguna información sobre cómo mejorar la ventilación o reducir la propagación del virus en el aire.High school students eat a lunch at a school cafeteria which has screens on tables for preventing infections, as schools reopen following the global outbreak of the coronavirus disease (COVID-19), in Ulsan, South Korea, May 20, 2020. Yonhap/via REUTERS       ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. NO RESALES. NO ARCHIVE. SOUTH KOREA OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN SOUTH KOREA.High school students eat a lunch at a school cafeteria which has screens on tables for preventing infections, as schools reopen following the global outbreak of the coronavirus disease (COVID-19), in Ulsan, South Korea, May 20, 2020. Yonhap/via REUTERS ATTENTION EDITORS – THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. NO RESALES. NO ARCHIVE. SOUTH KOREA OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN SOUTH KOREA.

Las escuelas deberán asegurarse de que el aire fresco circule, ya sea filtrando el aire, bombeando desde el exterior o simplemente abriendo las ventanas, dijo Saskia Popescu, epidemióloga de la Universidad de Arizona. Los enfermeros escolares, como Cogan, también necesitarán equipo de protección, como guantes, trajes y mascarillas N95.

Hay diferencias en cómo otros países responden cuando se identifican casos de coronavirus en las escuelas, con algunos, como Israel, que cierran escuelas enteras por un simple caso y otros que adoptan el enfoque más específico de enviar a los estudiantes y maestros de una clase afectada a hacer cuarentena en su casa durante dos semanas.

Kathryn Edwards, especialista en enfermedades infecciosas y profesora de pediatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Vanderbilt, asesora a las escuelas de Nashville sobre enfoques para reabrir. Dijo que el distrito aún evalúa qué tan separados deberían estar los escritorios. “Algunas personas dicen que solo necesitas medio metro y otras dicen que necesitas dos metros, y otros se preguntan si con el problema del aerosol, ¿necesitamos más distancia?”.

Edwards dijo que estaba decepcionada con la decisión de Nashville, anunciada el jueves 23, de impartir clases en línea durante el primer mes de clases, al menos hasta el primer lunes de septiembre.

Mantener las escuelas cerradas por un período prolongado tiene implicaciones preocupantes para el desarrollo social y académico, dicen los expertos en desarrollo infantil. También se hizo evidente esta primavera que negarles a los niños un día escolar real profundizó las desigualdades raciales y económicas.

Los chicos realmente se ven afectados si no van a la escuela”, dijo Edwards. “Creo que tenemos que pensar en los niños y llevarlos de regreso a la escuela de forma segura”.

Pam Belluck es una reportera de ciencia y salud cuyos galardones incluyen compartir un Premio Pulitzer 2015 y ganar el premio Nellie Bly a la mejor historia de primera plana. Es autora de Island Practice, un libro sobre un doctor peculiar. @PamBelluck

Apoorva Mandavilli es reportera del Times y se enfoca en ciencia y salud global. En 2019 ganó el Premio Victor Cohn a la excelencia en reportaje sobre ciencias médicas. @apoorva_nyc

Benedict Carey ha sido reportero científico en el Times desde 2004. También ha escrito tres libros: Aprender a aprender sobre la ciencia cognitiva del aprendizaje y en inglés de Poison Most Vial e Island of the Unknowns, sobre misterios científicos para estudiantes de secundaria.

*c. 2020 The New York Times Company

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Infectólogos insisten en que vacunar es la forma de evitar el daño de Delta y las nuevas variantes

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Indicaron que es prioritario reforzar la aplicación de segundas dosis ya que sólo el 32% de la población cuenta con este alto nivel de protección

Los especialistas insisten en que es prioritario tener las dos dosis de la vacuna COVID-19 para hacerle frente a las nuevas variantes - REUTERS/Jon NazcaLos especialistas insisten en que es prioritario tener las dos dosis de la vacuna COVID-19 para hacerle frente a las nuevas variantes – REUTERS/Jon Nazca

Argentina, 01 Septiembre de 2021.- Mientras avanza la campaña de vacunación contra COVID-19 los infectólogos continúan recalcando en que la única manera de frenar al coronavirus SARS-CoV-2 y la variantes más contagiosas como Delta, Alfa y ahora Mu y C.1.2 es vacunar.

Vacunar, vacunar y vacunar es lo que hay que hacer para frenar la variante Delta y otras. La lenta llegada de la variante Delta por ahora nos viene dando la posibilidad de hacer lo que estamos haciendo”, explicó Tomás Orduna, infectólogo y miembro del equipo de consulta que asesora Gobierno durante la actual pandemia.

El fin de la pandemia va a tardar pero algún día tiene final y vamos a tener el COVID dentro de los virus que circulen”, aseguró el experto a El Destape Radio. Sobre la circulación epidemiológica, el Jefe de Área del Hospital Muñiz comentó que “las variantes de preocupación siguen siendo las mismas 4 calificadas por la OMS, que son Alfa, Beta, Gamma y Delta”. Además destacó que “en las últimas 6 semanas hubo una marcada disminución de la cantidad de pacientes en hospital en sala y en terapia intensiva” y puso en perspectiva que “ayer teníamos 20 pacientes para un hospital de 400 camas”.

La variante Delta es un 80% más contagiosa que el virus original chino -  REUTERS/Dado Ruvic/IllustrationLa variante Delta es un 80% más contagiosa que el virus original chino – REUTERS/Dado Ruvic/Illustration

Argentina reportó ayer 6.731 nuevos casos de COVID-19, con lo cual el número total de positivos ascendió a 5.185.620, mientras que los fallecimientos se elevaron a 111.812, tras ser notificadas 205 muertes en las últimas 24 horas. Esas cifras evidencian un fuerte retroceso del virus, pese a la creciente amenaza de la llegada de la variante Delta y de otras que se están reportando en los últimos días. Argentina registró un récord diario de contagios el 27 de mayo último, cuando se reportaron 41.080 casos, mientras que el mayor número de muertes en una sola jornada se verificó el pasado 22 de junio, con 792 fallecimientos.

Otro dato importante del descenso de casos es el número de pacientes con diagnóstico confirmado de coronavirus que permanecen ingresadas en unidades de cuidados intensivos (UTI) fue de 2672, muy por debajo de la marca de 7969 del pasado 14 de junio. Hoy, el porcentaje de ocupación de camas en unidades de terapia intensiva (UTI) por todo tipo de patologías es del 44,8 % a nivel nacional y del 46,9 %, si solo se considera Buenos Aires y su periferia.

El infectólogo Eduardo López precisó hoy que “las autoridades sanitarias trabajaron muy fuerte y han mitigado bastante la situación porque podría haber sido una catástrofe el paso de la pandemia por COVID-19 en Argentina”.

“Aproximadamente hay 5 millones de personas en el país que no se dieron ninguna dosis (no creo que sea solamente por falta de acceso sino por decisión de no vacunarse). Aunque tengan una reticencia esto es una enfermedad que se sabe cómo empieza y no cómo termina. Se trata de un grupo importante porque sigue estando susceptible de contagiarse y contagiar a otros”, indicó el especialista, que resaltó que ya hay miles de dosis aplicadas en el mundo demostrando que la vacuna es segura.

Varios países del mundo inclusive estudian aplicar una tercera dosis protectora - REUTERS/Amir Cohen/File PhotoVarios países del mundo inclusive estudian aplicar una tercera dosis protectora – REUTERS/Amir Cohen/File Photo

La Unidad de Datos de Infobae reconstruyó algunos de los motivos que explican por qué aún un 16% de los argentinos no recibieron ninguna dosis, cuando la variante Delta amenaza con multiplicar los contagios. Los problemas de logística son el principal motivo que complica la vacunación, coincidieron las fuentes consultadas. Turnos olvidados, largas distancias hasta los centros de vacunación y dificultades de movilidad (especialmente entre los adultos mayores) son las razones más comunes.

La mitad de los no vacunados en todo el país son jóvenes de entre 18 y 29 años, un 28,5% de esa franja etaria, según datos oficiales. La conclusión se desprende del análisis realizado por la Unidad de Datos de Infobae, que cruzó el total de población calculado por el INDEC para 2021 con la información sobre vacunados por edad que publica el Ministerio de Salud de la Nación. El universo comprende a 2.419.610 jóvenes que no tienen ni siquiera una dosis de la vacuna.

El prestigioso infectólogo Hugo Pizzi explicó el cuidado que hay que tener frente a la variante Delta y también remarcó que la vacunación es la forma más eficaz para prevenirla en sus manifestaciones más severas. “Dos barbijos de media calidad o uno de buena más las dos dosis de las vacunas son la mejor forma de cuidarse”, advirtió Pizzi en Radio Cooperativa y dijo que un ejemplo de la alta transmisibilidad de la variante Delta fue cuando dos casos en Córdoba generaron una expansión de contagios. “El 65% de las personas que se vacunaron se cuidan contra el COVID-19. Eso quiere decir que hay un 10% antivacunas y un 25% que no se cuidan”, sostuvo el experto.

La vacunación está retrasada en varios países del mundo - REUTERS/Amr Abdallah DalshLa vacunación está retrasada en varios países del mundo – REUTERS/Amr Abdallah Dalsh

Efectividad de las vacunas contra Delta

Los especialistas recalcan que tener el esquema completo de vacunación previene en un 99% las formas severas del COVID-19. De ahí la importancia de insistir en que las personas completen las dos dosis para hacerle frente a las variantes más contagiosas del virus. En Argentina el 62% de la población tiene una dosis de la vacuna contra COVID, mientras que solo un 32% tiene las dos dosis.

Un reciente trabajo publicado en la revista médica The New England Journal of Medicine publicó un cuadro donde se da cuenta de la eficacia que tiene cada vacuna frente a esta variante. En el mismo se da cuenta de que Pfizer protege un 36 por ciento con una dosis y 88 con dos; AstraZeneca, 30 por ciento de eficacia con una aplicación y 67 con dos. Con respecto a Sputnik, indicaron que protege un 90 por ciento con dos dosis. Respeto a Moderna, es efectiva pero no detallaron el porcentaje. Johnson & Johnson, con su mono dosis, tiene tiene una efectividad de 33 por ciento. De Sinovac y Cansino no se encontraron datos hasta el momento.

En Argentina el 62% de la población tiene una dosis de la vacuna contra COVID, mientras que solo un 32% tiene las dos dosis. REUTERS/Amr Abdallah DalshEn Argentina el 62% de la población tiene una dosis de la vacuna contra COVID, mientras que solo un 32% tiene las dos dosis. REUTERS/Amr Abdallah Dalsh

Mientras la comunidad científica internacional continúa investigando esta cepa, la semana pasada la OMS citó dos estudios que advierten de la mayor peligrosidad de la mutación surgida en la India. Se trata de trabajos realizados por investigadores de China y Canadá, que aún no fueron publicados en una revista especializada.

Según el estudio canadiense, los riesgos para la salud con la variante Delta son significativamente mayores que con los primeros tipos de coronavirus: las posibilidades de hospitalización aumentan en torno al 120%, y las de necesitar cuidados intensivos son de alrededor del 287%. El riesgo de muerte asciende, por tanto, según los expertos, a más de un 137%.

Información Infobae

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Coronavirus

Cofepris aprobó uso de emergencia de la vacuna Moderna para COVID-19

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“Contamos con ocho vacunas aprobadas, todas seguras, de calidad y eficaces”, anunció López-Gatell

La Cofepris ha aprobado ocho vacunas contra COVID-19 en México: Pfizer-BioNTech, AstraZeneca, CanSino Biologics, Sputnik V, Sinovac, Covaxin, Johnson & Johnson, y ahora Moderna. (Foto: REUTERS/Mike Segar)La Cofepris ha aprobado ocho vacunas contra COVID-19 en México: Pfizer-BioNTech, AstraZeneca, CanSino Biologics, Sputnik V, Sinovac, Covaxin, Johnson & Johnson, y ahora Moderna. (Foto: REUTERS/Mike Segar)

Ciudad de México, 18 de Agosto.- México anunció este 18 de agosto que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) aprobó el uso de emergencia para la vacuna Moderna, informó el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell.

“¡Excelente noticia! Cofepris emitió la autorización para uso de emergencia de la vacuna Moderna. Con esta, contamos con ocho vacunas aprobadas, todas seguras, de calidad y eficaces. Como informé, pronto la integraremos al Plan Nacional de Vacunación contra COVID-19″, escribió en su cuenta de Twitter.

La aprobación de la vacuna tiene lugar luego de que el Comité de Moléculas Nuevas (CMN) emitiera una opinión favorables del biológico el pasado 16 de agosto. Posteriormente, la Comisión de Autorización Sanitaria recibió la solicitud de uso de emergencia donde fue revisada por dictaminadores especializados que certificaron que cumplía con los requisitos de calidad, seguridad y eficacia para ser aplicada.

“Esta autorización a la vacuna Moderna se suma a las ya otorgadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y más de 65 agencias de regulación sanitaria en el mundo”, recalcó la Cofepris en un comunicado.

Hasta ahora, la Cofepris ha aprobado ocho vacunas contra COVID-19 en México: Pfizer-BioNTech, AstraZeneca, CanSino Biologics, Sputnik V, Sinovac, Covaxin, Johnson & Johnson, y ahora Moderna.

La vacuna Moderna se suma a las ya otorgadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y más de 65 agencias de regulación sanitaria en el mundo (Foto: EFE/EPA/TAMAS VASVARI/Archivo)
La vacuna Moderna se suma a las ya otorgadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y más de 65 agencias de regulación sanitaria en el mundo (Foto: EFE/EPA/TAMAS VASVARI/Archivo)

Por último, la dependencia recordó que la aplicación de la vacuna en México es “universal y gratuita”, en seguimiento a la Política Nacional de Vacunación contra el Virus SARS-coV-2. Además, invitó a la población a denunciar cualquier espacio, laboratorio, hospitales y clínicas no designadas por la autoridad que estén aplicando supuestas vacunas contra el COVID-19.

Durante la 87° sesión extraordinaria del Comité de Moléculas Nuevas (CMN), y el Subcomité de Evaluación de Productos Biotecnológicos (SEPB), “la vacuna, desarrollada en Estados Unidos, recibió esta primera opinión unánime favorable lo cual representa un avance en el proceso de aprobación necesario para el cumplimiento de los requisitos de calidad, seguridad y eficacia, indispensables al considerar un producto. El siguiente paso consiste en la autorización para el uso de emergencia”, se lee en el comunicado del gobierno.

Hasta el pasado domingo, México ha aplicado 348,015 vacunas contra COVID-19, para un acumulado de 77,573,466 dosis en la población mayor de 18 años. Esto representa que en México, 61%de la población adulta ha recibido al menos una dosis, es decir, 54,532,420 personas.

Del total de personas inmunizadas, 29,402,096, que representan el 54%, cuentan con esquema completo y el restante 46%, que son 25,130,324, recibió la primera dosis.

México ha aplicado 348,015 vacunas contra COVID-19, para un acumulado de 77,573,466 dosis en la población mayor de 18 años. (Foto: Reuters/Mike Segar/File Photo)México ha aplicado 348,015 vacunas contra COVID-19, para un acumulado de 77,573,466 dosis en la población mayor de 18 años. (Foto: Reuters/Mike Segar/File Photo)

El Informe Técnico Diario sobre la situación de la pandemia refiere que, al corte de las 21:00 horas de este domingo 15 de agosto, las entidades con los mayores porcentajes de población vacunada son Ciudad de México, que alcanza 91%; Quintana Roo, 86%; Sinaloa, 82%, y Baja California, 80%.

348,015 vacunas contra COVID-19, para un acumulado de 77,573,466 dosis en la población mayor de 18 años. Esto representa que en México, 61%de la población adulta ha recibido al menos una dosis, es decir, 54,532,420 personas.

Del total de personas inmunizadas, 29,402,096, que representan el 54%, cuentan con esquema completo y el restante 46%, que son 25,130,324, recibió la primera dosis.

El Informe Técnico Diario sobre la situación de la pandemia refiere que, al corte de las 21:00 horas de este domingo 15 de agosto, las entidades con los mayores porcentajes de población vacunada son Ciudad de México, que alcanza 91%; Quintana Roo, 86%; Sinaloa, 82%, y Baja California, 80%.

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Automovilismo

¡Va de nuez! Por Covid-19 cancelan otra vez el Gran Premio de Japón de Fórmula 1

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Japón, 18 de agosto.- El Gran Premio de Japón de Fórmula 1 ha sido cancelado por la situación de la pandemia de Covid-19 en el país y las dificultades para garantizar la seguridad y entrada en el territorio de los participantes, informaron los organizadores.

Estaba previsto que la competición automovilística se celebrara en el Circuito de Suzuka, en el centro del país, entre el 8 y el 10 de octubre tras su cancelación en 2020, también por Covid-19, “pero era inevitable cancelarla” porque no podían garantizar el ingreso de los involucrados en Japón, explicaron sus responsables en un comunicado.

“Desde finales del año pasado hemos estado trabajando preparando el Gran Premio de Japón de Fórmula 1, adoptando medidas de prevención de epidemias, planes de transporte, solicitudes de visados y otros”, afirmaron los organizadores, que pidieron compresión ante la decisión “por los efectos de la nueva infección”.

El anuncio se produce un día después de que el Gobierno japonés decidiera extender al menos hasta el 12 de septiembre el estado de emergencia vigente en las regiones más pobladas del país y las autoridades de la prefectura de Mie, donde está Suzuka, decidieran reforzar sus medidas anticovid por el incremento sin precedentes de casos en el país.

“Ha sido una decisión muy dolorosa, frustrante y decepcionante. Nos estábamos preparando para celebrar el Gran Premio de Japón de F1 por primera vez en dos años, pero no tuvimos más remedio que cancelarlo”, dijo en el comunicado Kaoru Tanaka, presidente de la empresa Mobilityland, propietaria de las instalaciones.

El japonés afirmó que el equipo está enfocado ahora en los preparativos para organizar la competición de 2022.

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Coronavirus

El miedo no nos puede paralizar: SEP, ante el regreso a clases presenciales

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Ciudad de México, 18 de agosto.- La secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez, defendió el regreso a clases presenciales el próximo 30 de agosto, que afirmó, se realizará con las condiciones necesarias para prevenir el Covid-19.

La funcionaria destacó que la escuela puede ofrecer mejorar la calidad de vida de los niños que viven violencia en sus casas y enfatizó que los alumnos necesitan interacción social y humana, además de que el regreso a las aulas promoverá que se aleje a los menores de la vida sedentaria que llevan en sus casas a raíz del confinamiento por la pandemia.

“El miedo no nos puede paralizar a una sociedad, no nos puede detener algo que no sabemos cuánto pueda durar esto y que podamos estar otro año más teniendo esa situación de falta de socialización, falta de aprendizaje y falta de interacción entre los pequeños y los maestros”, enfatizó.

Delfina Gómez explicó que el próximo 30 de agosto regresará a la escuela el 100 por ciento de alumnos que así lo deseen, todos los días, es decir, ya no habrá separación por primera letra de apellidos.

Habrá un Comité de Salud en cada institución educativa que se apoyará del Consejo Técnico Escolar y se fortalecerán los protocolos sanitarios. La SEP solicitará a los padres de familia que estén al pendiente de la salud de los menores y que reporten de manera inmediata cualquier síntoma de posible Covid-19.

En el ingreso a las escuelas se verificará el correcto uso de cubrebocas y se tomará la temperatura. Previo a ingresar el salón el docente volverá a tomar la temperatura y preguntará al menor sobre posibles síntomas de Covid-19.

Delfina Gómez expuso que ya se solicitó a la Secretaría de Hacienda presupuesto para garantizar en todas las escuelas las condiciones para una buena higiene.

En caso de que la población de estudiantes que regresó a la escuela sea alta, de más de mil 500 alumnos, el recreo se dará dentro de los propios salones para consumir alimentos y con ello evitar aglomeraciones en los patios.

Para comer podrían establecerse horarios escalonados y disminuir la probabilidad de contagio por quitarse el cubrebocas.

Si se detecta algún caso positivo, el alumno implicado será aislado en tanto que se dará seguimiento a todos los estudiantes y/o docentes que estuvieron en contacto con él.

Contrario al primer regreso a clases a mediados de año, ahora no se cerrará la escuela tras detectarse contagios.

Cuestionada sobre los alumnos que abandonaron la escuela durante este año de pandemia, la secretaria de Educación enfatizó que el objetivo es buscarlos para conocer el motivo de la deserción y apoyarlos en su reincorporación.

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Porqué la variante Delta es una mala noticia para los niños

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Las hospitalizaciones de menores de edad alcanzaron un máximo histórico pandémico. En la última semana de julio, hubo casi 72.000 nuevos casos de coronavirus en niños en EEUU, casi una quinta parte del total de las infecciones conocidas en ese país

La expansión de la nueva variante Delta, surgida en la India a en diciembre del 2020 ahora amenaza a los más chicos, que no están vacunados (REUTERS/Darrin Zammit Lupi)La expansión de la nueva variante Delta, surgida en la India a en diciembre del 2020 ahora amenaza a los más chicos, que no están vacunados (REUTERS/Darrin Zammit Lupi)

El mundo está viviendo una nueva ola de rebrotes por COVID-19 debido a la expansión de la nueva variante Delta, surgida en la India en diciembre del 2020. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que la mutación, que ya representa más de tres cuartas partes de los nuevos casos de COVID-19 en muchos países, será la predominante en todo el planeta en los próximos meses. Y los propios Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de los EEUU admitieron semanas atrás que sus últimos estudios determinaron que las personas vacunadas pueden contagiarse y contagiar a otras, aunque ratificaron que las vacunas son altamente efectivas.

Así como se aprendió a esta altura que el virus no sabe de fronteras, es probable que al igual que ocurrió con la cepa original y las otras variantes, una vez que Delta entra a los países, comienza a circular e impacta más desfavorablemente -con mayor riesgo de hospitalización- en la población más vulnerable. Si bien las vacunas COVID-19 han hecho un trabajo extraordinario para acabar con las enfermedades y la muerte, los no vacunados están asumiendo las mayores dificultades, especialmente en Estados Unidos, que tiene una población que incluye a unos 50 millones de niños menores de 12 años y son aquellos a quienes todavía no se les ha aceptado aplicar la inyección. En EEUU, los casos pediátricos de COVID-19 se están disparando junto con los casos entre los adultos no vacunados.

Las hospitalizaciones de niños han alcanzado ahora un máximo histórico pandémico. En la última semana de julio, se informaron casi 72.000 nuevos casos de coronavirus en niños, casi una quinta parte del total de las infecciones conocidas en los EEUU y una duplicación aproximada de las estadísticas de la semana anterior.

Varios países estudian aprobar la vacunación a menores de 12 años en el contexto de la actual pandemia (Getty)Varios países estudian aprobar la vacunación a menores de 12 años en el contexto de la actual pandemia (Getty)

“Es el mayor salto en la pandemia hasta ahora entre los niños”, alertó el doctor Lee Beers, presidente de la Academia Estadounidense de Pediatría. La semana pasada, esa misma estadística subió a casi 94.000.

Los casos pediátricos más graves se encuentran entre los peores de la pandemia hasta la fecha. En el sur, donde las comunidades han luchado por conseguir las inyecciones y el entusiasmo por las mascarillas ha sido irregular, las unidades de cuidados intensivos en los hospitales infantiles están llenando su capacidad. En varios estados, los trabajadores de la salud dicen que los niños, muchos de ellos previamente completamente sanos, están empezando a enfermarse y deteriorándose más rápido que nunca, sin un final obvio a la vista.

Las vacunas COVID-19 han hecho un trabajo extraordinario para acabar con las enfermedades y la muerte. Pero a medida que la variante delta hipertransmisible golpea a Estados Unidos, los no vacunados están asumiendo las mayores dificultades, una población que incluye a unos 50 millones de niños menores de 12 años. En todo el país, los casos pediátricos de COVID-19 se están disparando junto con los casos entre los adultos no vacunados.

La joven Meisha Porter, regresa a su escuela ubicada en Manhattan, New York City, luego de no haber cursado el año pasado   (REUTERS/Andrew Kelly/File Photo)La joven Meisha Porter, regresa a su escuela ubicada en Manhattan, New York City, luego de no haber cursado el año pasado (REUTERS/Andrew Kelly/File Photo)

Riesgo de enfermarse

Los niños permanecen, como lo han estado durante toda la pandemia, con un riesgo mucho menor de enfermarse gravemente con el coronavirus, especialmente en comparación con los adultos no vacunadosCon tantos niños que no pueden acceder a las vacunas y su salud depende de quienes los rodean, los padres y tutores ahora deben navegar por la realidad de que Delta representa un peligro más grave para todoslo que significa que también es un peligro más grave para los niños.

Una de las peores partes del auge de Delta en el verano boreal, es que muchos de ellos se sintieron impotentes para detenerlo. Estados Unidos tuvo una sombría vista previa de los poderes sustanciales de la variante cuando golpeó por primera vez a otros países: India, Reino Unido. En varios lugares, infectando a adultos no vacunados antes de filtrarse a los niños. En el momento en que Delta se estaba extendiendo en serio en Estados Unidos, muchos residentes habían declarado que la pandemia había terminado más o menos, aflojando las restricciones, reabriendo negocios y quitándose las coberturas faciales. “Tan pronto como desaparecieron los mandatos de mascarillas, COVID regresó. Y ha vuelto más que el año pasado”, dijo Angela Brown, enfermera a cargo del Hospital de Niños St. Louis, en Missouri. Mientras tanto, Delta se estaba estableciendo como un enemigo más formidable que los que lo habían precedido: más contagioso, más evasivo de anticuerpos y, según algunos datos preliminares y provisionales, más apto para provocar enfermedades.

En EEUU los menores a partir de los 12 años pueden ser vacunados contra COVID-19 (REUTERS/Alexandre Meneghini)En EEUU los menores a partir de los 12 años pueden ser vacunados contra COVID-19 (REUTERS/Alexandre Meneghini)

Las vacunas aún pueden domesticar variantes, pero solo la mitad de los estadounidenses han recibido todas las vacunas que necesitan para protegerse contra COVID-19. Y esas inyecciones se han repartido de manera desigual, concentrándose en ciertos grupos de edad, regiones geográficas y comunidades privilegiadas por la riqueza, la raza y el nivel educativo. Los niños menores de 12 años todavía no son elegibles para vacunas y es posible que deban esperar hasta el otoño o el invierno para que se les dé la luz verde. Los adolescentes, que obtuvieron la aprobación de emergencia de la FDA en mayo, hasta ahora han sido vacunados a una tasa decepcionantemente baja , muy por debajo del promedio nacional. La situación es especialmente mala, dijeron los expertos, en lugares donde los niños no pueden ser atrapados por sus comunidades, áreas donde las tasas de vacunación y el cumplimiento de las medidas de prevención de infecciones se han rezagado al mismo tiempo.

En las últimas semanas, Arkansas Children‘s, el único sistema hospitalario pediátrico en Arkansas, donde la aceptación de la vacuna ha sido especialmente lenta, ha admitido a muchos más niños que en cualquier otro momento de la pandemia, indicó la doctora Jessica Snowden, jefa de enfermedades infecciosas pediátricas del hospital. “Todos ellos no están vacunados”. El año pasado, ella y sus colegas lo consideraron un mal día cuando tuvieron de cinco a siete niños con COVID-19 en su hospital. Ahora cuidan de manera rutinaria a 20 o 30, de los cuales, casi la mitad, tienen menos de 12 años.

Muchos de los nuevos pacientes con COVID-19 del Arkansas Children’s también están más enfermos que antes. Vienen con pulmones destrozados, luchando por respirar; no se están recuperando con la típica resistencia juvenil, a pesar de haber estado muy saludables antes. “Este aumento de COVID, nunca había visto nada igual”, dijo Linda Young, una terapeuta respiratoria que ha estado en el trabajo durante 37 años. Se ha vuelto común que más de la mitad de los niños en la UCI usen respiradores. Algunos han estado en el hospital durante más de un mes.

Chicos internados por COVID en Nueva Delhi, India, aguardan su alta y recuperación  (REUTERS/Adnan Abidi REFILE)Chicos internados por COVID en Nueva Delhi, India, aguardan su alta y recuperación (REUTERS/Adnan Abidi REFILE)

Nuevas complicaciones

Una de las consecuencias más devastadoras de una infección pediátrica por coronavirus es una rara complicación llamada MIS-C, una afección inflamatoria que aparece varias semanas después de que un niño se encuentra por primera vez con el virus. Hasta el momento, se han registrado unos 4000 casos de la enfermedad a lo largo de la pandemia, muchos de los cuales han dado lugar a recuperaciones completas. Pero con la trayectoria actual de Delta, el país podría estar en la cúspide de un exceso de nuevos diagnósticos. “Para mí, eso es lo que más me asusta: cómo se verán las cosas en un mes”, indicó la doctora Amelia Bray-Aschenbrenner, becaria de medicina de emergencia pediátrica del St. Louis Children’s. También se avecina la posibilidad de un COVID prolongado, que puede sobrecargar a personas de todas las edades con semanas de fatiga, confusión mental y dolor en las articulaciones.

Lo que está sucediendo en el sur podría ser un adelanto para el resto del país. En Nebraska, “estamos empezando a ver el goteo”, relató Stoolman. Las salas de adultos ahora están llenas y se están quedando sin personal y equipo. Eso significa que la población pediátrica es la siguiente: “Esta semana estamos conteniendo la respiración”, alertó.

El alarmante aumento de casos pediátricos parece reflejar la crudeza de la aritmética infecciosa: más niños se enferman porque más niños se infectan; más niños están siendo infectados porque este virus se ha filtrado tan profundamente en las comunidades más vulnerables a él. Después de todo, el retrato de la pandemia de Estados Unidos se ha deformado desde principios de la primavera. Personas de todas las edades se han aventurado a volver a los entornos sociales, a menudo sin máscaras. Los niños ya no están enclaustrados tan vigilantes en casa. “Cuanta más transmisión tenga, más casos tendrá y más malos resultados obtendrá”, concluyó Sallie Permar, presidenta de pediatría del NewYork-Presbyterian Komansky Children’s Hospital.

Información Infobae

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