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Cómo reabrir las escuelas: lo que la ciencia y la experiencia de varios países nos enseñan

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Pam Belluck, Apoorva Mandavilli y Benedict Carey

Aula de un colegio francés en Poissy, el pasado 5 de mayo. EFE/EPA/IAN LANGSDON / ARCHIVO
Aula de un colegio francés en Poissy, el pasado 5 de mayo. EFE/EPA/IAN LANGSDON / ARCHIVO

En tanto los distritos escolares estadounidenses consideran si van a reiniciar las clases presenciales y cómo hacerlo, su desafío se complica por un par de incertidumbres fundamentales: ningún país ha tratado de enviar a los niños a la escuela con el virus en niveles como los de Estados Unidos y la investigación científica sobre la transmisión en las aulas es limitada.

La Organización Mundial de la Salud ha concluido que el virus se transmite por el aire en espacios interiores abarrotados y con poca ventilación, una descripción que concuerda con la realidad ed muchas escuelas estadounidenses. Pero hay una enorme presión para traer de vuelta a los estudiantes: de padres, pediatras y especialistas en desarrollo infantil, y del presidente de Estados Unidos Donald Trump.

“Voy a decirlo: parece que estamos jugando a la ruleta rusa con nuestros niños y nuestro personal”, dijo Robin Cogan, enfermera en la escuela Yorkship en Camden, Nueva Jersey, que forma parte del comité estatal para reabrir las escuelas.

Los datos de todo el mundo muestran claramente que los niños tienen muchas menos probabilidades de enfermarse gravemente por el coronavirus que los adultos. Pero hay grandes preguntas sin respuesta, que incluyen con qué frecuencia los niños se infectan y qué papel juegan en la transmisión del virus. Algunas investigaciones sugieren que los niños más pequeños tienen menos probabilidades de infectar a otras personas que los adolescentes, lo que haría que abrir las escuelas primarias sea menos riesgoso que hacerlo con las escuelas secundarias, pero la evidencia no es concluyente.

La experiencia en el extranjero ha demostrado que medidas como el distanciamiento físico y el uso de cubrebocas en las escuelas pueden marcar la diferencia. Otra variable importante es qué tan extendido está el virus en la comunidad en general, porque eso afectará al número de personas que podrían llevarlo a la escuela.

Para la mayoría de los distritos, la solución no será un claro todo o nada. Muchos sistemas escolares, incluido el más grande del país, en la ciudad de Nueva York, idean híbridos que implicarán pasar algunos días en las aulas y otros días en línea.

“Hay que hacer mucho más que agitar las manos y decir hazlo así”, dijo Joshua Sharfstein, profesor en la Escuela Bloomberg de Salud Pública de Johns Hopkins. “Primero tienes que controlar la propagación de la comunidad y luego debes abrir las escuelas cuidadosamente”.(REUTERS/Kevin Lamarque)(REUTERS/Kevin Lamarque)

El acertijo de la transmisión

Aunque los niños tienen un riesgo mucho menor de enfermarse gravemente por el coronavirus que los adultos, el riesgo existe. Un pequeño número de niños murió y otros necesitaron cuidados intensivos porque sufrieron insuficiencia respiratoria o un síndrome inflamatorio que causó problemas cardíacos o circulatorios.

La mayor preocupación con la reapertura de las escuelas es la posibilidad de que los niños se infecten, muchos sin síntomas, y luego transmitan el virus a otros, incluidos los miembros de la familia, sus maestros y otros empleados de la escuela. La mayoría de la evidencia hasta la fecha sugiere que, incluso si los niños menores de 12 años están infectados en las mismas tasas que los adultos que los rodean, es menos probable que lo propaguen. La Academia Estadounidense de Pediatría ha citado algunos de estos datos para recomendar que las escuelas vuelvan a abrir con las debidas precauciones de seguridad.

Pero la mayor parte de la evidencia se recopiló en países que ya estaban confinados o que habían comenzado a implementar otras medidas preventivas. Y pocos países han examinado sistemáticamente a los niños para detectar el virus o los anticuerpos que indicarían si habían estado expuestos al virus.

Los especialistas en enfermedades infecciosas han modelado desde febrero el impacto de las escuelas en la propagación comunitaria.

En marzo, la mayoría de los expertos en modelos acordaron que cerrar las escuelas retrasaría la progresión de las infecciones. Pero medidas más amplias, como el distanciamiento social, demostraron tener un efecto de contención mucho mayor, lo que eclipsó los resultados del cierre de escuelas, según análisis recientes.

El riesgo de reapertura “dependerá de qué tan bien las escuelas contengan la transmisión, con cubrebocas, por ejemplo, o al limitar el aforo”, dijo Lauren Ancel Meyers, profesora de biología y estadística en la Universidad de Texas, en Austin, quien ha estado asesorando a la ciudad y los distritos escolares. “La tasa de transmisión comunitaria en agosto también será un factor”.

En Austin, Texas, por ejemplo, que al igual que las ciudades de Florida y Arizona ha visto una aceleración reciente en nuevos casos, la tasa de infección estimada a principios de julio era de aproximadamente siete por cada 1000 residentes. Eso significa que una escuela con 500 estudiantes tendría unos cuatro con coronavirus. “La escuela podría contenerlos, dependiendo de las medidas que tome”, dijo Meyers.

De lo contrario, las escuelas podrían ayudar a incubar brotes, dado que son instalaciones cerradas donde es probable que los estudiantes, especialmente los más jóvenes, tengan grandes dificultades para el distanciamiento social, por no hablar del uso de cubrebocas. Incluso si resulta que los niños no transmiten el virus de manera eficiente, todo lo que se necesitaría es uno o dos para sembrar nuevas cadenas.(REUTERS/Eddie Keogh)(REUTERS/Eddie Keogh)

La evidencia del exterior

Hasta ahora, los países que reabrieron las escuelas después de reducir los niveles de infección —e imponer requisitos como distanciamiento físico y limitar el tamaño de los grupos— no han visto un aumento en los casos de coronavirus.

Noruega y Dinamarca son buenos ejemplos. Ambos países abrieron sus escuelas en abril, aproximadamente un mes después de cerrar, pero inicialmente solo para los niños más pequeños, y dejaron cerradas las escuelas secundarias hasta más tarde. Fortalecieron los procedimientos de desinfección y establecieron clases de tamaño reducido, grupos pequeños de niños en el recreo y mayor espacio entre los escritorios. Ninguno de esos países ha visto un aumento significativo en los casos.

Todavía no se han realizado estudios científicos rigurosos sobre el potencial de propagación de las escuelas, pero un puñado de informes de casos, la mayoría de ellos aún sin revisión por pares, refuerzan la idea de que un alto riesgo no es inevitable.

Un estudio en Irlanda ofrece una instantánea del panorama con seis personas infectadas (dos estudiantes de secundaria, un estudiante de primaria y tres adultos) que acudieron un tiempo a las escuelas antes de su cierre en marzo. Los investigadores analizaron a 1155 contactos de esos seis pacientes para ver si alguno confirmaba una infección por coronavirus. Los contactos incluyeron a quienes habían participado en actividades escolares que podrían ser un terreno fértil para la transmisión, como lecciones de música con instrumentos de viento de madera, ensayos del coro y deportes. Ninguno de los estudiantes parecía haber infectado a otras personas, informaron los autores, y agregaron que la única transmisión documentada del virus fue a dos adultos que no pertenecían a la escuela y estaban en contacto con uno de los adultos infectados.

Pero ha habido brotes en las escuelas en países con niveles más altos de infección comunitaria y países que aparentemente flexibilizaron las pautas de seguridad demasiado pronto. En Israel, el virus infectó a más de 200 estudiantes y personal escolar después de que a inicios de mayo reabrieron las escuelas y, pocas semanas después, se eliminaron los límites en el tamaño de las clases, según un informe de investigadores de la Universidad de Washington.

Los estudios de caso en algunos países sugieren que hay diferencias en la transmisión del virus en niños más pequeños en comparación con los niños mayores.

En una comunidad en el norte de Francia, Crépy-en-Valois, dos maestros de secundaria se enfermaron con la COVID-19 a inicios de febrero, antes del cierre de las escuelas. Científicos del Instituto Pasteur evaluaron luego a los estudiantes y el personal de la escuela en busca de anticuerpos contra el coronavirus. Encontraron anticuerpos en el 38 por ciento de los estudiantes, 43 por ciento de los profesores y 59 por ciento del resto del personal escolar, dijo Arnaud Fontanet, epidemiólogo que dirigió el estudio y es miembro de un comité que asesora al gobierno francés.(REUTERS/Eddie Keogh)(REUTERS/Eddie Keogh)

“Claramente sabes que el virus circulaba en la escuela secundaria”, dijo Fontanet.

Más tarde, el equipo evaluó a estudiantes y personal de seis escuelas primarias en la comunidad. El cierre de las escuelas a mediados de febrero brindó la oportunidad de ver si los niños más pequeños se habían infectado cuando las escuelas estaban abiertas, el momento en el que el virus alcanzó a los estudiantes de secundaria.

Los investigadores encontraron anticuerpos en solo el nueve por ciento de los estudiantes de primaria, el siete por ciento de los profesores y el cuatro por ciento del resto del personal. Identificaron a tres estudiantes en tres escuelas primarias diferentes que habían asistido a clases con síntomas agudos de coronavirus antes de que cerraran las escuelas. Ninguno parecía haber infectado a otros niños, maestros o personal, dijo Fontanet. Dos de esos estudiantes sintomáticos tenían hermanos en la escuela secundaria y el tercero tenía una hermana que trabajaba en la escuela secundaria, dijo.

La investigación también indicó que cuando un estudiante de primaria dio positivo por anticuerpos contra el coronavirus, había una probabilidad muy alta de que los padres del estudiante también hubieran sido infectados, dijo Fontanet. La probabilidad no era tan alta para los padres de estudiantes de secundaria. “Al mirar el calendario, creemos que comenzó en la escuela secundaria, se trasladó a las familias y luego a los estudiantes más jóvenes”, dijo.

Fontanet dijo que los hallazgos sugieren que los niños mayores pueden transmitir el virus más fácilmente que los niños más pequeños.

Ese patrón también puede reflejarse en la experiencia de Israel, donde uno de los brotes escolares más grandes, que involucró a unos 175 estudiantes y personal, ocurrió en Gymnasia Rehavia, una escuela primaria y secundaria en Jerusalén.

Existen diferentes teorías sobre por qué los niños mayores tendrían más probabilidades de transmitir el virus que los niños más pequeños. Algunos científicos dicen que los niños más pequeños tienen menos probabilidades de tener síntomas de la COVID-19 como tos y es menos probable que tengan voces fuertes; ambas cosas pueden transmitir el virus por gotículas. Otros investigadores examinan si las proteínas que permiten al virus entrar y replicarse en las células pulmonares son menos abundantes en los niños, lo que limitaría la gravedad de su infección y, potencialmente, su capacidad de transmitir el virus.(Yonhap via REUTERS)   (Yonhap via REUTERS)

Qué pueden hacer las escuelas

Las pruebas para detectar infecciones son esenciales, dijeron expertos en salud pública. En Estados Unidos los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) recomiendan evaluar a los estudiantes o maestros solo en función de los síntomas o antecedentes de exposición. Pero eso no detectará a todos los infectados.

Sabemos que la propagación asintomática o presintomática es real, y sabemos que es menos probable —en comparación con los adultos— que los niños muestren síntomas si están infectados”, dijo Megan Ranney, emergencióloga y experta en salud adolescente en la Universidad de Brown. Las escuelas deberían evaluar al azar a estudiantes y maestros, dijo, pero eso puede ser imposible dada la falta de fondos y pruebas limitadas, incluso en hospitales.

Los países que han reabierto las escuelas han implementado una serie de pautas de seguridad.

Algunos países inicialmente solo permitieron volver a las aulas a una parte de sus estudiantes: a los niños más pequeños en Dinamarca, Noruega, Bélgica, Suiza y Grecia; a los chicos mayores en Alemania, según el informe de los investigadores de la Universidad de Washington. Bélgica llevó a los estudiantes por turnos, en días alternos.

Varios países limitaron el aforo de las clases, lo que a menudo permite un máximo de 10 a 15 estudiantes en un aula. Muchos colocaron escritorios a varios metros de distancia. Varios países agrupan a los niños en grupos o cápsulas con interacción social restringida en gran medida a esos mismos grupos, especialmente durante el recreo y la hora de almuerzo.

Las políticas de uso de cubrebocas varía. En Asia, donde la práctica de usar cubrebocas durante la temporada de gripe es común, muchos países requieren cubrebocas en las escuelas. En otros lugares, algunos pedían cubrebocas solo para algunos estudiantes o personal, como los profesores en Bélgica y los estudiantes de secundaria en Francia, según el reporte de la Universidad de Washington.

En Alemania, los estudiantes que den negativo para el virus no tienen que usar cubrebocas, de acuerdo con el informe, que dice que desde la apertura de las escuelas, Alemania ha visto una mayor transmisión del virus entre los estudiantes, pero no entre el personal de la escuela.

Los CDC han esbozado los pasos que las escuelas pueden tomar para minimizar el riesgo para los estudiantes, entr los que se encuentran mantener una distancia de dos metros, lavarse las manos y usar cubrebocas.

“Las pautas ya son excepcionalmente débiles”, dijo Carl Bergstrom, experto en enfermedades infecciosas en la Universidad de Washington en Seattle. Él y otros dijeron que temían que las recomendaciones se diluyeran aún más en respuesta a la presión política.

Los CDC han trabajado en nuevas recomendaciones para reabrir las escuelas durante varias semanas, en consulta con organizaciones como la Asociación Nacional de Enfermeras Escolares, según una portavoz de los CDC. Los cinco documentos que se planifican incluyen orientación sobre la detección de síntomas y los cubrebocas, y una lista para los padres o tutores que intentan decidir si enviarán o no a sus niños a la escuela. Pero no incluyen ninguna información sobre cómo mejorar la ventilación o reducir la propagación del virus en el aire.High school students eat a lunch at a school cafeteria which has screens on tables for preventing infections, as schools reopen following the global outbreak of the coronavirus disease (COVID-19), in Ulsan, South Korea, May 20, 2020. Yonhap/via REUTERS       ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. NO RESALES. NO ARCHIVE. SOUTH KOREA OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN SOUTH KOREA.High school students eat a lunch at a school cafeteria which has screens on tables for preventing infections, as schools reopen following the global outbreak of the coronavirus disease (COVID-19), in Ulsan, South Korea, May 20, 2020. Yonhap/via REUTERS ATTENTION EDITORS – THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. NO RESALES. NO ARCHIVE. SOUTH KOREA OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN SOUTH KOREA.

Las escuelas deberán asegurarse de que el aire fresco circule, ya sea filtrando el aire, bombeando desde el exterior o simplemente abriendo las ventanas, dijo Saskia Popescu, epidemióloga de la Universidad de Arizona. Los enfermeros escolares, como Cogan, también necesitarán equipo de protección, como guantes, trajes y mascarillas N95.

Hay diferencias en cómo otros países responden cuando se identifican casos de coronavirus en las escuelas, con algunos, como Israel, que cierran escuelas enteras por un simple caso y otros que adoptan el enfoque más específico de enviar a los estudiantes y maestros de una clase afectada a hacer cuarentena en su casa durante dos semanas.

Kathryn Edwards, especialista en enfermedades infecciosas y profesora de pediatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Vanderbilt, asesora a las escuelas de Nashville sobre enfoques para reabrir. Dijo que el distrito aún evalúa qué tan separados deberían estar los escritorios. “Algunas personas dicen que solo necesitas medio metro y otras dicen que necesitas dos metros, y otros se preguntan si con el problema del aerosol, ¿necesitamos más distancia?”.

Edwards dijo que estaba decepcionada con la decisión de Nashville, anunciada el jueves 23, de impartir clases en línea durante el primer mes de clases, al menos hasta el primer lunes de septiembre.

Mantener las escuelas cerradas por un período prolongado tiene implicaciones preocupantes para el desarrollo social y académico, dicen los expertos en desarrollo infantil. También se hizo evidente esta primavera que negarles a los niños un día escolar real profundizó las desigualdades raciales y económicas.

Los chicos realmente se ven afectados si no van a la escuela”, dijo Edwards. “Creo que tenemos que pensar en los niños y llevarlos de regreso a la escuela de forma segura”.

Pam Belluck es una reportera de ciencia y salud cuyos galardones incluyen compartir un Premio Pulitzer 2015 y ganar el premio Nellie Bly a la mejor historia de primera plana. Es autora de Island Practice, un libro sobre un doctor peculiar. @PamBelluck

Apoorva Mandavilli es reportera del Times y se enfoca en ciencia y salud global. En 2019 ganó el Premio Victor Cohn a la excelencia en reportaje sobre ciencias médicas. @apoorva_nyc

Benedict Carey ha sido reportero científico en el Times desde 2004. También ha escrito tres libros: Aprender a aprender sobre la ciencia cognitiva del aprendizaje y en inglés de Poison Most Vial e Island of the Unknowns, sobre misterios científicos para estudiantes de secundaria.

*c. 2020 The New York Times Company

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Imponen en provincia china, pruebas covid a 99 millones de habitantes cada 48 horas

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China, 23 de mayo.- La provincia china de Henan, una de las más pobladas del país, va a imponer a sus 99 millones habitantes una prueba para Covid-19 cada 48 horas, ante el aumento de los contagios.

China mantiene una estrategia ‘cero covid’ que incluye cuarentenas, confinamientos y la realización de pruebas masivas, frente una relajación de las restricciones en otros países. Esta política es eficaz desde el punto de vista sanitario y según los registros oficiales China sufrió solamente algunos miles de muertos, pero supone un duro golpe para la economía.

El confinamiento impuesto en la mega urbe de Shanghái a principios de abril y las restricciones y cierres de los comercios en Pekín ya generaron perturbaciones en las cadenas de abastecimiento.

Para evitar un escenario similar, Henan decidió aplicar las pruebas masivas, con la esperanza de detectar casos positivos y aislarlos lo antes posible.

La provincia situada en el centro de país a unos 400 km al sur de Pekín había logrado mantenerse al margen del último brote de los contagios, pero registró decenas de nuevos casos en los últimos días. Los habitantes que no se sometan a las pruebas perderán el pase verde que permite el acceso a los transportes y lugares públicos.

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Anuncian autoridades de Nueva York el uso de cubrebocas otra vez, por incremento en contagios de Covid-19

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Estados Unidos, 16 de mayo.Las autoridades de Nueva York pidieron este lunes a la población que vuelva a usar cubrebocas en todos los lugares interiores públicos y anunciaron que repartirán millones de tests caseros para tratar de contener el repunte de los casos de Covid-19 que se está registrando en la ciudad, lo que ha puesto a la Gran Manzana a las puertas de entrar en nivel alto de alerta, que se declara cuando se superan ciertos niveles de hospitalización y de camas ocupadas por pacientes con el virus.

Este mes, los casos en la ciudad han vuelto a subir con fuerza, hasta alcanzar algo más de 300 por cada 100 mil habitantes en siete días, según los últimos datos oficiales, que también muestran un claro aumento de los ingresos hospitalarios, una situación que es aún peor en otras zonas del estado de Nueva York.

En respuesta, las autoridades locales recomendaron hoy el uso de cubrebocas en todos los lugares interiores públicos, lo que incluye tiendas, oficinas, entradas de edificios, ascensores y, en general, cualquier otro sitio donde se comparta espacio con desconocidos.

El Metro y el resto del sistema de transporte público neoyorquino, mientras, siguen exigiendo usar cubrebocas a todos los pasajeros. Además, el Ayuntamiento de Nueva York anunció que distribuirá otros 16,5 millones de tests caseros y un millón de cubrebocas de calidad.

Nueva York fue al inicio de la pandemia, uno de los epicentros mundiales de Covid-19 y la ciudad acumula ya más de 40 mil muertes por la enfermedad, según datos oficiales.

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Deja de ser obligatorio el uso del cubrebocas en Quintana Roo

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Cancún, 11 de mayo.- El 10 de mayo el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González anunció que el uso del cubrebocas será voluntario, aunque recomendó su uso en el transporte público, sitios concurridos y también para el personal de servicio (como restaurantes y hoteles) durante su jornada laboral. El gobernador aclaró que esto obedece que el índice de contagios por Covid-19 ha bajado y no se han registrado decesos en semanas.

El 26 de abril el subsecretario de Salud federal Hugo López Gatell informó que el uso de cubrebocas ya no será necesario en lugares públicos y que ya no se emitirá el semáforo epidemiológico. Sin embargo, no todos los estados dejarán de usar cubrebocas a pesar de las recomendaciones dadas por el Gobierno.

De esta forma Quintana Roo se sumó a otros estados donde se anunció la misma en espacios públicos y cerrados.

A pesar de que en la mayoría de los estados los casos por contagio son muy bajos, en muchas entidades los gobernadores o la población consideran necesario mantener el uso de cubrebocas. Si bien algunos de los mandatarios han dicho estar abiertos al diálogo al igual que a la posible eliminación de esta medida en los espacios abiertos, las restricciones de salud siguen vigentes en varios estados.

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Revela estudio que el daño cognitivo como consecuencia de Covid-19 grave, equivale a 20 años de envejecimiento

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Reino Unido, 5 de mayo.Un estudio reveló que el daño cognitivo tras superar una infección de Covid-19 grave, equivale a unos 20 años de envejecimiento. Lo anterior fue detallado por científicos de la Universidad de Cambridge y el Imperial College de Londres, cuya investigación fue publicada en la revista eClinicalMedicine.

“El daño cognitivo como consecuencia de Covid-19 grave es similar al sufrido entre los 50 y los 70 años y equivale a perder 10 puntos de coeficiente intelectual,”, reveló dicha investigación.

Los resultados del estudio sugieren que los efectos aún son detectables más de seis meses después de la enfermedad aguda y que cualquier recuperación es, en el mejor de los casos, gradual. Cada vez hay más pruebas de que la Covid-19 puede causar problemas cognitivos y de salud mental duraderos, y los pacientes recuperados detallan síntomas que incluyen fatiga, “niebla mental”, problemas para recordar palabras, trastornos del sueño, ansiedad e incluso trastorno de estrés postraumático (TEPT) meses después de su contagio .

En el Reino Unido, un estudio encontró que alrededor de una de cada siete personas encuestadas informó tener síntomas que incluían dificultades cognitivas 12 semanas después de una prueba positiva de Covid-19. Si bien incluso los casos leves pueden provocar síntomas cognitivos persistentes, entre un tercio y las tres cuartas partes de los pacientes hospitalizados informan que todavía sufren síntomas cognitivos entre tres y seis meses después.

Para explorar este vínculo con mayor detalle, un equipo de investigadores analizó datos de 46 personas que recibieron atención hospitalaria -en la sala o en la unidad de cuidados intensivos- por Covid-19 en el Addenbrooke’s Hospital, que forma parte de la red hospitalaria de la Universidad de Cambridge. 16 pacientes recibieron ventilación mecánica durante su estancia en en el centro. Todos los pacientes fueron admitidos entre marzo y julio de 2020.

Los pacientes se sometieron a pruebas cognitivas detalladas un promedio de seis meses después de su enfermedad aguda gracias a la plataforma Cognitron, que mide diferentes aspectos de las facultades mentales, como la memoria, la atención y el razonamiento. También se evaluaron escalas que miden ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático.

Los efectos fueron más fuertes para quienes requirieron ventilación mecánica. Al comparar a los pacientes con 66 mil ocho miembros del público en general, los investigadores calculan que la magnitud de la pérdida cognitiva es similar en promedio a la que se produce con un envejecimiento de 20 años, entre los 50 y los 70 años, y que esto equivale a perder 10 puntos de coeficiente intelectual.

Las personas supervivientes de Covid-19 grave, obtuvieron puntuaciones particularmente bajas en tareas como el razonamiento analógico verbal, un hallazgo que respalda el problema comúnmente informado de la dificultad para encontrar palabras. También mostraron velocidades de procesamiento más lentas, lo que se alinea con observaciones previas posteriores al Covid-19 de disminución del consumo de glucosa cerebral dentro de la red frontoparietal del cerebro, responsable de la atención, la resolución de problemas complejos y la memoria de trabajo, entre otras funciones.

“El deterioro cognitivo es común a una amplia gama de trastornos neurológicos, incluida la demencia e incluso el envejecimiento rutinario, pero los patrones que vimos, el deterioro cognitivo ‘huella digital’ de Covid-19, era distinta de todas estas”, indica David Menon, de la División de Anestesia de la Universidad de Cambridge.

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Culmina el IMSS Q. Roo campaña intensiva de vacunación contra Covid-19, con casi 58 mil dosis aplicadas

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Cancún, 2 de mayo.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Quintana Roo, culminó la campaña intensiva de vacunación contra Covid-19, con la aplicación de 57 mil 700 dosis en todas las regiones del estado.

Las brigadas del Seguro Social desplegaron los biológicos en comunidades rurales, empresas, hoteles, supermercados, laboratorios, escuelas, plazas comerciales, mercados, central de autobuses, terminales marítimas, reclusorios, restaurantes, tianguis y en el Aeropuerto Internacional de la ciudad de Cancún.

El titular del IMSS en Quintana Roo, Miguel Ángel Van Dick Puga, indicó que la campaña estuvo prevista del 11 al 30 de abril; sin embargo, gracias a la estrategia de aplicación que se realizó diariamente, se cumplió con la meta un día antes de la fecha establecida.

Para la aplicación de los biológicos, el Instituto instaló módulos de vacunación en Unidades de Medicina Familiar (UMF) y hospitales, así como módulos fijos en las zonas referidas; también se desplegaron brigadas institucionales, donde casa por casa de colonias populares y comunidades, se invitó a la población a recibir su dosis correspondiente.

El titular recordó que las dosis estuvieron dirigidas a personas que no se habían vacunado o que no habían completado su refuerzo, de 18 o más años, lo que sin duda permitirá regresar a una plena Nueva Normalidad de las actividades sociales, económicas y educativas, entre otras.

Esta acción de salud estuvo coordinada por el titular de la Jefatura de los Servicios de Prestaciones Médicas en el estado, doctor Gustavo Prieto Torres, quien desarrolló la estrategia en conjunto con titulares de las Coordinaciones de la Representación de esta área y directivos de las unidades médicas y hospitales.

Miguel Ángel Van Dick reconoció el interés mostrado por la población, que buscó el apoyo del Seguro Social para recibir la dosis contra Covid-19 y se sumó a esta acción de protección que salva vidas.

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